Si bien nos sentimos felices, nos queda la amargura de dos cosas, bueno, en realidad de alguna más, pero principalmente de estas dos:
- Nos falta Pili; ella de baja cuando fue despedida continua en situación similar y no puede volver en el mismo puesto al haber perdido incluso su carne de conducir, es por lo que exigimos sea recolocada en un puesto alternativo.
- Jamás se debería haber caído en el chantaje de su vuelta para romper los paros y unidad de la plantilla; en todo caso, hace meses, debería haber sido el primer motivo antes de sentarse a negociar, hoy, a dos meses final del acuerdo es una torpeza manifiesta de un comité que no escucha a quien les voto, hace cuatro años y hace unos días para aceptar los paros.
Por favor, no se pongan medallas y trabajen cuanto sea necesario en el futuro.
