Según informaron testigos presenciales se produjo una explosión. “Notamos olor a quemado”, explicaron, lo que dio tiempo a que los dos viajeros que iban en el autobús pudieran bajarse junto al conductor, que paró el vehículo. La causa podría deberse al estado del condesador del aire acondicionado. El autobús tenía 15 años.
El comité de empresa y el sindicato Colectivo Unitario de Trabajadores (CUT) en AUZSA vienen denunciando repetidas veces que la empresa mantiene en circulación autobuses con más de 16 años de antigüedad y que desde el 1 de septiembre ha finalizado la vida útil, para prestar servicio, de nueve autobuses, con fecha de matriculación de agosto de 2000.
Asimismo, el comité sigue denunciando que AUZSA aún no ha dado explicaciones sobre el origen del incendio de estos vehículos y que no ha respuesto los coches quemados, lo que supone la disminución de la flota de los autobuses urbanos de Zaragoza.
