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AUTORMIGUEL AYUSO
¿Crees que te pagan menos de lo que deberían por el trabajo
que haces? Probablemente pienses que no estamos en la mejor época para pedir
que te paguen más, pero a menos que tu empresa esté en pleno ERE, no hay por
qué cohibirse.
Todos los trabajadores están en su derecho a pedir un
aumento y, de hecho, son los que se deciden a hacerlo los que más posibilidades
tienen de conseguirlo. Muchos te dirán que tienes trabajo y no te puedes
quejar, pero el que no llora no mama: si no haces algo porque mejoren tus
condiciones laborales, no van a mejorar por sí solas.
Estos son los pasos que debes seguir para que te suban el
sueldo.
1. Asegúrate de que eres rentable
Sólo hay un tipo de persona que puede conseguir un aumento:
aquella de la que la compañía no se quiere deshacer porque le resulta rentable.
Sólo cumpliendo este requisito estás en disposición de negociar. Si eres un
empleado mediocre, olvídate de pedir un aumento: puede que acabes de patitas en
la calle.
Es fácil pensar que vales más de lo que ganas, pero puede
que no sea cierto. Piensa qué es lo que haces realmente en el trabajo, qué
responsabilidades asumes, cuál es tu experiencia real, tu nivel de educación y
tus horarios. ¿Estás realmente cobrando demasiado poco? Si la respuesta es
afirmativa, no dudes en lanzarte a pedir un aumento.
Si eres un empleado rentable aún es más sencillo lograr un
aumento si cuentas con una oferta de otra compañía. Pero si vas a negociar
desde esta posición (mucho más cómoda) asegúrate que realmente van a
contratarte en otra compañía: si no te suben el sueldo lo siguiente que harán
es echarte.
2. Revisa qué has hecho por la empresa
Si tu compañía está atravesando por una mala racha
económica, está habiendo despidos y bajadas de sueldo, quizás no es el mejor
momento para pedir un aumento. Pero esto no significa que no puedas hacerlo. En
muchas ocasiones las compañías usan la crisis como excusa; no aceptarán que les
pidas una cantidad de dinero desorbitada pero, volviendo al punto primero, si
eres rentable les interesará conservarte.
Para lograr un aumento lo principal es demostrar que generas
un beneficio para la empresa que es mayor que lo que vayan a pagarte
Para estar seguro de lo que vales hazte una serie de
preguntas, las respuestas te servirán para negociar cara a cara con tu jefe
llegado el momento. ¿Has ayudado a que un proyecto salga adelante? ¿Has
trabajado más de lo que deberías si la compañía te ha necesitado? ¿Has tenido
iniciativa? ¿Haces algo más de lo que te mandan? ¿Has ahorrado dinero o tiempo
a la compañía? ¿Has implementado nuevos sistemas o procesos? ¿Has enseñado algo
a tus colegas?
3. Estudia la política de tu compañía
Si tu empresa tiene un departamento de Recursos Humanos,
antes de hacer nada, habla con alguien que conozca la política de la empresa en
este tipo de asuntos. Hay varias preguntas que debes hacer: ¿utiliza la empresa
algún tipo de review para determinar los salarios? ¿Hay un rango salarial
fijado para cada categoría? ¿Quién toma la decisión sobre las subidas de sueldo?
¿A quién debes proponérselo primero?
4. Haz un análisis de mercado
Hay un dato esencial para negociar un aumento de sueldo. Si
alguien de la competencia está ganando más por el mismo trabajo que tú haces es
que hay margen para pedir una subida. Pregunta a alguien que conozcas en
compañías similares, o busca ofertas de trabajo en la que se ofrezca un sueldo
mayor para un puesto parecido tuyo. Este no debe ser el argumento principal
para pedir un aumento –lo principal, repetimos, es que seas rentable– pero está
bien saberlo, por si te preguntan o por si, ante una negativa, te planteas
cambiar de empleo.
5. Pon toda la información anterior por escrito
Una vez que hayas reunido toda la información, y hayas
decidido que mereces un aumento de sueldo, prepara una lista con las
conclusiones a las que has llegado. No es necesario que se la presentes a tu
jefe. Si lo que has apuntado es cierto, el debería ser consciente de ello y
bastará con que se lo recuerdes verbalmente. Si prefieres enviárselo por
correo, revísalo bien antes de darle a “enviar” no sea que te arrepientas de
algo.
6. Decide qué aumento vas a pedir
Antes de pedir un aumento tienes que saber cuánto más
quieres ganar. Es muy probable que te lo pregunten, y tienes que tener todo
estudiado. Si pides una subida muy pequeña puede que te la concedan, pero no
podrás volver a pedir otro aumento en bastante tiempo y, si ya tenían pensado
subirte el sueldo, quizás acabes ganando menos. Si pides una subida demasiado
grande quedarás en ridículo y partirás de una peor posición la próxima vez que
negocies.
Puedes negociar con otro tipo de ventajas que también forman
parte del salario: tickets comida, reducción de jornada, una ayuda al
transporte...
Plantea la subida en términos que no parezcan excesivos. Una
buena idea es hablar en salarios mensuales, en vez de anuales. Si le dices a tu
jefe que sólo quieres cobrar 200 euros más al mes le parece más asequible que
si le planteas una subida de 2.800 euros al año, aunque contando pagas extras
sea lo mismo. También puedes negociar con otro tipo de ventajas, que también
forman parte del salario: tickets comida, reducción de jornada, un coche de la
compañía, algún tipo de formación…
7. Prepárate para regatear
Como en cualquier otro intercambio comercial, el empleador
tratará de maxificar su beneficio pagándote lo menos posible: si te paga más es
porque lo vales. Esta es la baza que tienes que negociar, y debes estar dispuesto
a usarla. No creas que te van a subir el sueldo sin regatear. Eso no ocurre
prácticamente nunca. Dicho esto, no tienes que tener miedo al pedir un aumento.
El que una persona válida pida un aumento, aunque no se le conceda, se ve como
algo positivo: eres una persona ambiciosa que se preocupa por su carrera. Y eso
no es malo.
8. Elige el momento adecuado
Para pedir un aumento lo primero que tienes que hacer es
concertar una reunión con tu jefe. No puedes pedir un aumento cuando te lo
cruces en el pasillo, abórdale en algún momento y, como si fuera tu novia,
dile: “tenemos que hablar”.
El mejor momento para fijar la reunión es aquel en el que
está reciente el recuerdo de algo importante que hayas hecho para la empresa:
cuando tu valoración está en su punto más alto. La memoria empresarial es
débil. Puede que hayas hecho algo extraordinario, pero si ha pasado un año
nadie se acordará, y tus jefes no lo tendrán en cuenta.
También tienes que evitar ciertos momentos. Si este mes se
han presentado malos resultados o han echado a alguien, es mejor esperar un
poco. Evita también los lunes y los viernes, en los que tu jefe puede tener la
mente poco receptiva a tu propuesta.
9. Realiza una buena presentación
La reunión con tu jefe para pedir un aumento de sueldo no es
muy distinta a una entrevista de trabajo. Tienes que ser honesto y pensar en
positivo. Bajo ningún concepto te pongas chulo: la arrogancia no conduce a nada
y menos a un aumento. En primer lugar deja claro a tu jefe que te gusta tu
trabajo y quieres seguir en la empresa, después explica lo que estás haciendo
por la empresa y por qué crees que te mereces un aumento.
Cuenta con que la decisión puede dilatarse, de forma
inintencionada o deliberada, por lo que no está de más que vayas recordando a
tu jefe que tenéis un asunto entre manos
Tienes que ser concreto. No basta con decir “quiero un
aumento”. Una buena opción es plantear un porcentaje de aumento, que siempre es
más abstracto, pero también puedes pedir una cantidad concreta. No te muestres
dubitativo. Tu jefe tiene que ver que te lo has pensado y vas en serio.
Independientemente de lo que te digan, agradece a tu jefe el
tiempo que ha pasado contigo. Lo más habitual es que no obtengas una respuesta
directa y te diga que tiene que consultarlo con otros responsables. Que tu jefe
directo diga que quiere subirte el sueldo no significa que te lo vayan a subir,
pero es un primer paso. Cuenta con que la decisión puede dilatarse, de forma
inintencionada o deliberada, por lo que no está de más que vayas recordando a
tu jefe que tenéis un asunto entre manos. Se sutil, pero no dejes que vaya
pasando las nóminas sin ver ningún cambio.
10. Si obtienes un no por respuesta, vuelve a intentarlo o
vete
Si la respuesta es negativa no debes tomarte las cosas en
clave personal. Si te enfadas, y das la nota, todo tu esfuerzo habrá sido en
vano. Si muestras una actitud razonable, pedir un aumento de sueldo sólo
supondrá un paso más en tu carrera. Aunque te hayan dado un “no” por respuesta
es positivo que tu jefe sepa que quieres un aumento, porque lo tendrá en mente
más adelante y estará más dispuesto a concedértelo en el futuro.
Pregúntale a tu jefe por qué no te han dado un aumento y qué
puedes hacer mejor para conseguirlo. No tienes nada que perder, y si cumples
con lo que te diga, la próxima vez le costará más negarse. No te duermas en los
laureles. No puedes pedir un aumento el mes siguiente, pero puedes hacerlo en medio año, tiempo suficiente para demostrar lo que aportas a la empresa.
Si después de intentar que te suban el sueldo varias veces obtienes siempre un “no” por respuesta, empieza a buscar otro trabajo. Lo cierto es que, en muchos sectores, la forma más rápida de escalar es ir cambiando de empresa. Si crees que en tu trabajo actual no te valoran lo suficiente, lo mejor que puedes hacer es buscar otro sitio en el que realmente te aprecien.
