La desaparición de la tarjeta bus en favor de la futura tarjeta ciudadana para no empadronados, o tarjeta anónima que es como la denominan los técnicos municipales, con la que se beneficiarán todos los ciudadanos no empadronados en Zaragoza de los servicios en los que no se requiere una identificación del usuario esta cada día más cercana a desaparecer. Entre finales de este año y principios del próximo debería estar decidido el adjudicatario.
"El objetivo no es hacer desaparecer la tarjeta bus actual", indica el jefe de servicio de Ciudad Inteligente del Ayuntamiento de Zaragoza, quien explicó que, con este nuevo contrato, "se pondrán en circulación unas 350.000 unidades, de forma progresiva". Desde ahora será el propio ayuntamiento quien se haga cargo directamente de esta gestión, aunque sea a través de terceros, y quien ingresará lo que se recaude.
La diferencia para el usuario será, en este caso, el precio final de venta de una tarjeta que puede variar en función de las ofertas que se han recibido en el concurso público.
Resumen propio de ElPeriodico
