En todo este tiempo, como era de esperar, la empresa no ha movido ficha, con lo cual demuestra no querer negociar, sentirse muy cómoda con el laudo que grandes beneficios le ha dado y da mensualmente.
Ahora sin embargo, si es el momento, la plantilla le decimos al comité que debe actuar y apoyamos con nuestro voto un SÍ rotundo y mayoritario que debe dar fuerza a las acciones futuras.
No obstante, estamos en desacuerdo en un punto: los paros, si podemos llamarlos así, de tan solo dos horas; a no ser que sea una estrategia en la que estemos diciéndole a la empresa lo que le espera si no ceja en su aptitud. Pero entonces bastaría con menos días con paros tan escasos.
En SOMOS sindicalistas, apostamos siempre por la negociación, pero cuando esta falla, como es el caso, los trabajadores deben hacer uso de cuantas armas sean necesarias, la huelga es el principal y por ello debe ser un asunto muy serio. Tanto como valorar paros de 24 horas e indefinidos, estos son los que nos dan fuerza, nos hace valedores de un acuerdo ante la presión de los mismos.
